Carlos Forlano presidente de Prever Cred
Las oficinas centrales de Prever Cred, en la calle Tucumán, a metros de Leandro N. Alem tienen la impresión de ser un lugar en el que se respira el éxito. De apariencia pulcra y prolija, este piso alberga una institución que, en los últimos años, se ha eregido como ejemplo de cooperativa de crédito para las personas jubiladas. Sinn embargo, no siempre fue así. El presente de Prever Cred está cimentado en años de esfuerzo, en el que la amplitud de sus headquarters contrastan con la pequeña oficina en donde nació, en el año 2000.
Porque Prever Cred es una reencarnación en la vida de Carlos Forlano, su fundador. Es el ejemplo de que las personas tienen una segunda oportunidad para triunfar. Y si este crecimiento es construido sobre la base del esfuerzo, la intuición y el talento, el camino conduce, inexorablemente, a la posición de líder que hoy ostenta Prever Cred.
Esto lo explica Carlos Forlano, un porteño de raza, nacido en Pichincha, entre Carlos Calvo y Humberto I, hace 57 años. Forlano, que hoy preside Prever Cred quizás nunca imaginó en los picados transcurridos en la escuela Comercial Nro 5 José de San Martín su actual presente. Pero hoy, este hombre que parafraseando a don Segundo Sombra “no es tan alto en realidad”, mira desde la altura de su despacho el camino recorrido. Su camisa a medida, gemelos al tono y sobrio traje de hombre de la City, son meros accesorios para este Carlos Forlano que supo rearmarse en el peor momento; que tuvo las agallas necesarias para reconvertirse sin traicionarse ni renegar su historia.
Carlos Forlano sabe lo que es arrancar de cero. Fue desde la nada que, a mediados de la década de 1980 formó una agencia de bolsa que, para entrados los 90, ya era la principal del mercado.
“Si bien comenzamos con Bafor Sociedad Anónima, para los 90 ya éramos Barbenza Forlano Sociedad de Bolsa”, cuenta Carlos Forlano. “Fue una experiencia bárbara, porque en poco tiempo logramos estar muy bien posicionados: éramos la primera sociedad de bolsa del mercado de capitales”, recuerda.
Todo iba, como dice el presidente de Prever Cred, a pedir de boca. Hasta que dejó de ser así. En 1994 las bolsas de todo el mundo vivieron los efectos de la crisis del Tequila. México arrastró a los mercados planetarios. “Y una serie de decisiones desacertadas” llevaron a la venta de Barbenza Forlano Sociedad de Bolsa”, dice Carlos Forlano. No fue el único que en esa época se descapitalizó. Pero Carlos Forlano fue el de los pocos que no quebró, que no tuvo jucios ni nada. Porque, según explica el propio Forlano “estaba mi nombre en juego, mi orgullo”.
Al momento de vender había saldado todas sus deudas. Y la resaca del Tequila lo encontró en su cama de adolescente, en el cuarto que había ocupado en casa de sus padres. “Perdí todo”, resume como quien con esa frase lo dice todo.
Fueron tiempos duros. Tiempos de depresión. De análisis por lo actuado. Y de levantarse y buscar una nueva forma de vivir. Tiempos en que ya de nada servía haber patrocinado una escudería de Fórmula 3 Sudamericana; tiempos en que ya no auspiciaba las galas del Teatro Colón. Carlos Forlano se dio cuenta de la peor manera la vacuidad de esos lujos, extravagancias, si se quiere. Esa noche en que tuvo que volver a domir en su cama de soltero tampoco dio entrevistas en la televisión, como había hecho hasta el momento. Prefería estar solo. En la City habían quedado algunos amigos, de esos que están siempre, en las buenas y en la malas. Y apenas tuvo fuerza para despabilarse, volvió al centro en colectivo, como nunca lo había hecho, y empezó su ascenso.
En el 96/97 estuvo en la apertura del Banco Finansur, “que volvió a abrir con cinco personas” relata Carlos Forlano. “Ahí estuve como controller en la compra de una financiera, en Quilmes, una experiencia muy interesante” que, según él, le devolvió la confianza en su trabajo.
Con la fe en sí mismo repuesta, en el año 2000 armó Prever Cred. Y Carlos Forlano se la jugó de nuevo, apostó, porque salió de la seguridad obtenida hasta entonces, trabajando para otros para estar como líder de un proyecto y, encima, en tiempos complicados: “empecé yo solo”, relata Forlano. “En ese momento no existía todo el tema de consumo como lo vivimos hoy; el país tenía un escenario distinto, era otro. Se hablaba de Patacones, Lecops y todas las cuasi monedas. Con este panorama y, gracias a los antescedentes que tenía dentro del mundo financiero y de la bolsa, en el que todos confiaban en mi palabra porque había demostrado honestidad en los momentos difíciles, abrí mi oficina en la calle 25 de Mayo, justo en frente a la Bolsa. Y en ese entonces comencé a caminar con los productos que tiene una cooperativa tradicional. Con el tiempo”, continúa Forlano, “Prever Cred fue creciendo e incorporando gente. De aquélla oficina pasamos a un piso en la calle Alem y desde ahí nos vinimos para acá, al ser lo suficientemente espaciosa para albergar a todos los empleados”.
Hoy, Prever Cred, que diez años atrás era una empresa uninominal da trabajo en forma directa a casi 150 personas. Y nunca cierra. Las oficinas de Prever Cred en la calle Tucumán posee un centro de atención telefónica que funciona de lunes a sábado y los domingos, con una guardia. Todo sea para atender las necesidades de los clientes, que son más de tres mil comercios entre los que se cuentan grandes redes de venta de electrodomésticos y electrónica, como pueden ser Garbarino y Casa Márquez.
Estos clientes ofrecen a jubilados de todo el país la posibilidad de financiar, a través de Prever Cred, la compra de bienes que, de otra manera les sería imposible. Y van desde montos chicos, como puede ser una zapatillas de marca en Dexter, como un juego de living.
Carlos Forlano, como se escribe unos párrafos más arriba, vio allá por el año 2000 una necesidad: en una Argentina desbancarizada y desmonetizada, ordenar eso a través de su cooperativa. Con el tiempo su apuesta resultó exitosa, sobre todo cuando en 2004 el entonces presidente de Anses, Sergio Massa, realizó un cambio en el regimen del ente que presidía y Carlos Forlano, de nuevo, vio “la posibilidad de desarrollar algo de forma profesi” que, según el presidente de Prever Cred fue “administrar de forma diferente la manera en que se siempre se manejó el préstamo de dinero en efectivo para el jubilado”. Porque para Forlano, hasta entonces “siempre que se manejaron estos préstamos tenían consecuencias nefastas para los jubilados. Lo que hicimos en Prever Cred fue generar un producto distinto para le jubilado, una financiación de consumo con su propio recibo de sueldo. Lo que en su momento yo llamé tarjeta virtual. A partir de ahí nace todo el desarrollo de Prever Cred con un posicionamiento en el mercado rápida debido a la transparencia que tuvo el producto en sí mismo. Desde ese momento estamos caminando en un 99% en este segmento”, narra Carlos Forlano.
Con la Anses más involucrada aún por estos días, “ya que es la Anses la que fija tasas máximas” para estos créditos, explica Forlano, “hoy nuestro nivel de transparecencia es aún más evidente”, concluye el presidente de Prever Cred.
Carlos Forlano redondea, entonces, su periplo laboral. Un camino plagado de apuestas financieras que demuestran su carácter emprendedor en todas sus facetas, tuviendo que aguantar en las malas y levantando cabeza hasta que hoy, a comienzos de un año venturoso, posicionan a Prever Cred frente a sus competidores, sobre la base del trabajo y la transparencia.
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